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Desde pequeña, siempre he sido bastante soñadora, y aunque he tenido una infancia como cualquier otro niño, pasaba tiempo sumiéndome en mi mundo interior y en otros mundo que de alguna forma intuía que existían.

Ya de adolescente, empecé a tener inquietudes internas y a sentir que la vida tenía que ser algo más que lo que la sociedad nos hacía creer. Que había algo más. Pero nadie a mi alrededor se cuestionaba lo mismo que yo, y eso me hacía sentir un poco sola e incomprendida, hasta el punto de caer en una crisis existencial en la que no encontraba ningún sentido a la vida.

Guiada por mi interior, poco a poco fui buscando respuestas en los libros y en diferentes cursos que fui realizando, donde la información que se daba resonaba completamente con lo que yo sentía dentro de mí. Y así fue como encontré esas respuestas que tanto busqué durante años. Todo encajaba. Y por fin encontré el sentido de esta maravillosa Vida. Además, también supe que nunca había estado sola. Me acompañaba mi guía, que siempre estuvo a mi lado apoyándome incondicionalmente y guiándome para que cumpliera con lo pactado en mi programa de vida. Las veces que he podido conectar con su inmenso amor hacia mí han sido sensaciones indescriptibles.

Por supuesto, me di cuenta que en mi plan de alma estaba implícita la asistencia a otras personas. No podía ser de otra forma, puesto que desde pequeña siempre me ha llamado la atención el tema sanitario, de la forma que fuese. Y he podido comprobar cuán enriquecedor es dar atención asistencial a otro ser vivo. Me formé como Auxiliar de Enfermería y Auxiliar de Veterinaria, pero quería llegar más allá. Quería ayudar a otras personas desde niveles más profundos, así que cuando conocí la terapia RQ, supe que esa sería mi terapia.

Yo escuché a mi Alma y me dejé guiar por ella para encontrar mi camino. ¿Me dejas guiarte a encontrar el tuyo? :-)

Laura Abad